Frente Amplio

UTEC: un consejo provisorio que se transformó en permanente

La Cámara de Senadores votó afirmativamente un proyecto de ley de artículo único, por el que se prorrogan, hasta el 1º de setiembre de 2020, los plazos para la integración definitiva del Consejo Directivo Central de la Universidad Tecnológica y para la convocatoria a elecciones de Rector y miembros del orden docente y estudiantil. Compartimos fragmentos de la intervención de la senadora de Casa Grande Constanza Moreira:

Voy a acompañar la votación de esta prórroga completamente a disgusto y protestando vivamente en esta sala por dos motivos.

En primer lugar, este consejo directivo provisorio se transformó en uno permanente porque va a perdurar ocho años en su función. La ley fue aprobada en el año 2012; allí se preveía que este consejo directivo provisorio fuera por cuatro años, pero la Ley n.º 19355, de 2015, extendió el período. Esta es la segunda prórroga que votamos y cuando este consejo directivo termine, en el 2020, de provisorio no habrá tenido nada, sino que habrá sido un consejo directivo muy largo, tanto como las reelecciones del rector de la Universidad de la República.

En segundo término, creo que hay que darle un tirón de orejas a la Corte Electoral y a todos nosotros, si es que ese organismo carece de recursos humanos y económicos como para asegurar que una elección de 1.700 estudiantes –no tengo el número de docentes– no pueda hacerse en medio de otros compromisos asumidos. Me parece que no se trata de una elección tan complicada: son pocos los estudiantes, son pocos los docentes y, en principio, no habría elección por el orden de egresados de la Universidad Tecnológica ya que creo que actualmente hay unos cien. Me parece que el tamaño de las votaciones ameritaría que pudieran ser hechas diría que prácticamente en cualquier momento y, si la Corte Electoral no cuenta con recursos humanos y económicos suficientes como para llevar a cabo una elección tan restringida, entonces otorguémoselos.

Así que esto es un tirón de orejas para la Corte Electoral o para nosotros, porque nos parece que el tamaño de la UTEC amerita que la Corte Electoral pueda, perfectamente, llevar a cabo esta elección en los plazos previstos.

Mi mayor disgusto en este tema tiene que ver con el antecedente que figura en el expediente n.º 2018-11-0001-1744, del 12/07/2018. Me estoy refiriendo al informe de la asesoría jurídica de la dirección general del Ministerio de Educación y Cultura a propósito de una propuesta de la Universidad Tecnológica de elevar a consideración del Parlamento una serie de modificaciones que, a mi juicio, alteran sustancialmente lo que votamos cuando se creó la UTEC, y paso a decirlo sumariamente porque creo que estos antecedentes forman parte de esta cronología y peripecia de esa universidad que hoy termina con una segunda prórroga.

Entre las modificaciones propuestas en esta iniciativa que la UTEC eleva al Ministerio de Educación y Cultura está la supresión de la participación estudiantil y docente en el Consejo Directivo Central –¡nada más ni nada menos!– y en los Consejos de Centro, y deja la gobernanza de la Universidad Tecnológica propiamente dicha a cargo de las cámaras empresariales, de un delegado de los trabajadores, de un especialista en educación y de un rector que, de haber prosperado la propuesta de la UTEC, sería político, es decir, designado con venia del Senado. En esta propuesta, los órdenes docente y estudiantil quedan relegados a meros asesores académicos y la gobernanza real de la Universidad Tecnológica pasa a estar en manos de los partidos políticos, de las cámaras empresariales y de los trabajadores.

He leído con mucha atención todas las justificaciones que, en particular, el doctor Chilibroste ha dado sobre esta propuesta. Creo que no hay ninguna que pruebe que la gestión empresarial y política de una institución sea mejor que la docente y estudiantil. ¡No es esto lo que votamos cuando se creó la UTEC! Votamos una universidad autónoma, cogobernada –no es ninguna experiencia que no se conozca; casi toda mi vida he trabajado en una universidad autónoma y cogobernada– y creo que son principios defendibles y que no alteran ningún cronograma de gestión académica.

Es una cuestión política y quería dejarlo en claro. ¿Por qué? Porque quiero que quede registrado en la versión taquigráfica de este asunto que estoy votando esta prórroga porque la propuesta que presentó la UTEC de eliminar la autonomía y el cogobierno –al menos, en la forma como lo concebimos quienes venimos de décadas de autonomía y cogobierno que imperan en el Uruguay– no tiene andamiento.

Por lo tanto, voto esta prórroga pensando en que el proyecto de ley que propone la Universidad Tecnológica, de alteración sustancial de la autonomía y el cogobierno y de supresión de los órdenes docente y estudiantil no sale. Voto esta prórroga porque entiendo que incluye que el 1.º de setiembre de 2020 se van a elegir los órdenes que están propuestos en la Ley n.º 19043 y no en otra. Voto esto porque la miembro informante también dice que existe un compromiso de que los órdenes comiencen a funcionar a partir de ahora, de tal manera que en la elección de 2020 no esté todo esto en veremos y tenga que votarse una nueva prórroga. Voto esto porque entiendo que el 1.º de setiembre es la fecha para la integración definitiva del consejo. Es decir, no se trata de que el 1.º de setiembre se empieza a desencadenar un proceso electoral que Dios sabe cuándo termina, sino que es la fecha límite para que el consejo, ahí sí, definitivo de la Universidad tecnológica, quede instalado. Pero, insisto, sobre todo voto esta prórroga porque da por sentado que seguimos con la ley que votamos y no con estas modificaciones que –quiero que quede constancia–, a mi juicio, traicionan el espíritu original de la creación de una nueva universidad pública en Uruguay, que fue muy complicado, que es un hecho inédito y que marca un antes y un después. Quiero asegurarme de que cuando creamos una universidad pública en Uruguay lo hacemos bajo los principios de la autonomía y el cogobierno.

Sentada mi propuesta, estoy dispuesta a acompañar la prórroga haciendo estas, a mi juicio, inevitables aclaraciones.