Frente Amplio

Somos una nación partida; somos una nación en diáspora

El senado aprobó este martes el proyecto sobre voto en el exterior. El proyecto crea una comisión interinstitucional, en la que están incluidos los representantes de todos los partidos con representación parlamentaria, más la Corte Electoral, el Ministerio de Relaciones Exteriores y los consejos consultivos. Su objetivo es el de propiciar la mejor salida jurídica para la instrumentación del voto por parte de los ciudadanos uruguayos residentes en el exterior. La senadora de Casa Grande Constanza Moreira, fue la miembro informante del Proyecto.

Según cálculos de Cancillería, 529.000 uruguayos viven fuera de fronteras (un 16%), los cuales son obligados a venir a Uruguay para ejercer su derecho a voto. “Ningún ciudadano, por más que viva desde hace treinta años en el exterior, tiene restringido su derecho a votar. Los ciudadanos no pierden su derecho a votar porque vivan o estén en el exterior o porque vivan allí y hayan acreditado que jamás volverán al Uruguay.”

Sobre los fundamentos del proyecto de ley, la senadora argumentó que el derecho al voto es el más básico y la ausencia de condiciones que permitan ejercerlo es concebida hoy como un déficit democrático y también como una violación a los derechos fundamentales. Se habilita el voto a los ciudadanos pero se los obliga a hacerlo en el país. “Hay diferencia entre quienes tienen recursos económicos para poder venir y quienes no. Esto es lo que más me preocupa: las condiciones de desigualdad que se dan entre ciudadanos que teniendo iguales derechos no tienen la misma oportunidad de ejercerlos.”

Además, Moreira agregó que la inmensa mayoría de las democracias establecidas en el mundo tienen garantizado el voto en el exterior; hay ciento once países en el mundo que sancionaron una ley así entre los años ochenta y los noventa. “En América Latina el último rezagado que quedaba era Chile y acaba de aprobarla recientemente. ¡Solo quedamos nosotros! El Uruguay constituye una excepción vergonzante a este derecho concebido hoy en el paquete de los derechos políticos como un derecho básico de la democracia.”

La líder de Casa Grande agregó que las convenciones internacionales recomiendan a los países establecer el voto en el exterior, sobre todo en los casos de alta migración como es el caso de Uruguay. Culminó diciendo que no es una discusión ideológica sino de modernidad política y que no hay ninguna relación entre el voto en el exterior y las opciones progresistas.

“Termino diciendo que pasaron demasiadas décadas; demasiada gente esperó y el mundo cambió. Somos una nación partida; somos una nación en diáspora. El Uruguay les debe una respuesta a los uruguayos que viven en el exterior. Nosotros les debemos una respuesta, y cuando hablo de «nosotros» me refiero a todo el sistema político y no al gobierno; todo el sistema político les debe una respuesta.”