Frente Amplio

Encuentro con Milagro Sala

Derechos Humanos Política Internacional

A las cuatro de la tarde llegamos a la zona de Dique de la Ciénaga, a unos 40 kms de San Salvador de Jujuy, a ver a Milagro. La vi a través de una pequeña ventanita que se abría en la puerta de madera, donde sólo alcanzaba a ver la cabeza de ella y la de su esposo y a tomarle la mano. No era día de visita y solo esto podíamos hacer.

La irregularidad de su condición de “presa domiciliaria” excede totalmente el marco legal. No puede recibir visitas más que martes y jueves y está fuertemente custodiada por las fuerzas de la seguridad pública. Ninguno de los presos de “lesa humanidad” con prisión domiciliaria está tan custodiado como Milagro. Así de peligrosa ha llegado a considerarse a esta mujer de no más de metro y medio que supo construir un movimiento social primero, Túpac Amaru y un partido político después, el Partido por la Soberanía Popular.

El movimiento Túpac Amaru llegó a tener 50 mil afiliados en la provincia de Jujuy, entre quienes participaban de una u otra forma o recibían un beneficio de la acción social de la organización. Se construyeron viviendas, centros comunitarios, piletas populares, liceos, escuela, institutos de educación terciaria, centros de salud.

La “Túpac” construyó más de 8 mil viviendas en toda la provincia. Recibían fondos del gobierno provincial y demostraron ser tremendamente eficaces en el desarrollo urbano y en la organización popular. Hoy al movimiento se le ha sustraído casi todo. Su personería jurídica está en suspenso por hallarse cuestionada dentro de la causa de “desvío de fondos públicos” y acusada de “asociación ilícita”. Ninguna sentencia se ha expedido aun sobre la institución, ni sobre Milagro. Pero ella está en prisión preventiva desde hace más de dos años y el gobierno ha “intervenido” la escuela, el liceo y el centro de educación terciaria de la Túpac, ha despedido a sus maestros y ha alterado sus programas.

El barrio tan trabajosamente construido ha sido dejado al abandono y la desidia. La pileta comunal está seca, en sus vestuarios se instaló una seccional de policía. El centro cultural ya no funciona más, el centro de salud tampoco y todo tiene un aire de despojo y tierra arrasada.

Milagro -al igual que Lula en su momento-, constituyó primero el movimiento social y después se aprestó a disputar en la arena política. Creó un partido capaz de sentar presencia y marcar fuerte en el eterno paisaje de alternancia y pacto entre peronistas y radicales. En las elecciones de 2013 se convirtieron en la tercera fuerza electoral de la provincia y eligieron seis diputados y varios concejales.

Milagro fue diputada provincial y renunció para ser diputada del Parlamento del Mercosur (Parlasur). La falta de fueros de los diputados del Parlasur le jugó en contra. A poco de renunciar a su banca, y con el advenimiento del gobierno de Cambiemos, se encontró la excusa perfecta para privar de libertad a una de las grandes líderes de las causas populares en Jujuy. A propósito de una manifestación (una encampada) se la llevaron presa. Dado que no la podían retener allí por mucho más tiempo (el delito de ocupación de un lugar público es equivalente a una “falta”), viejas causas que permanecían dormidas, como la acusación de organizar un “escrache” y tirarle huevos al entonces Senador y ahora Gobernador Gerardo Morales, fueron vueltas a presentar. Se preparaban para organizar una mega causa contra Milagro y la Túpac Amaru, vinculada a los fondos públicos usados para la obra social emprendida en esos años.

A partir de allí comenzó su martirio. Estuvo en la cárcel, fue puesta en libertad, volvió a la cárcel y hoy en está en “prisión domiciliaria” especial, lejos de la ciudad, fuertemente custodiada. También una sentencia le impide participar de cualquier asociación de cualquier tipo, ni social ni política, durante al menos tres años. Como se comprenderá, no sólo está privada de su libertad sino que padece una total exclusión de sus derechos políticos. La Corte Interamericana de Derechos Humanos y varios países que representan al Parlamento Europeo han denunciado el abuso político y jurídico en su causa. Pero ni el Presidente Mauricio Macri ni el gobernador Morales cejan en su objetivo de acabar con su liderazgo, con su obra, con su dignidad. Milagro es demasiado importante para ellos. Y es mujer. Y es coya.

Milagro Sala no está sola. Hay otras cuatro mujeres que están en la cárcel por su misma causa. Mirta Guerrero, Gladys Díaz, Mirta Isama, Graciela López y otras tantas compañeras. Y habemos muchas otras y muchos otros que luchamos por su inmediata liberación.

Esta mujer coya, que ha defendido su identidad y su clase, que ha luchado por volver concretas las aspiraciones de mejorar la condición de vida de los más pobres, que vino a la política impulsada por un don de liderazgo que muchos temen y otros desprecian, sufre una prisión indigna e ilegítima. Lo vi con mis propios ojos. Y salí de allí indignada, pero sobre todo muy triste. Es como ver a un cóndor enjaulado.

Esperamos que esta voz se sume a muchas otras voces que, en el ámbito internacional, sostengan esta denuncia, todos los días. Porque del olvido y del silencio se alimenta el poder, alzamos nuestra voz y decimos: tener presa a esta mujer con artimañas judiciales es un atropello a la democracia, un acto de discriminación inadmisible y una violación a los derechos humanos incompatible con la vigencia del Estado de Derecho.

Milagro no está sola. Liberación para Milagro.

Jujuy, 30 de marzo de 2018.

Más imágenes del encuentro: https://www.facebook.com/ConstanzaMoreira2014/posts/1224251454373636