Frente Amplio

Casa Grande se reafirma feminista, ecologista, anticapitalista y radicalmente democrática

Feminismo Ecología Economía Izquierda

Declaración de la Coordinación Nacional de Casa Grande, reunida el sábado 11 de marzo.

En relación a las marchas del 8 de Marzo en todo el país, Casa Grande declara que:

Las marchas expresaron la capacidad de la sociedad civil, el movimiento feminista, el movimiento sindical, estudiantil y la ciudadanía en general, de convocar y participar de actos multitudinarios como hace tiempo no se veían, y que puede resultar en un punto de inflexión en nuestro país.

Las marchas expresaron indignación sobre la violencia de género, pero que ésta violencia revela otras desigualdades: en el trabajo, en el poder, en la representación y en la economía.

Las movilizaciones deben tener una síntesis política que permita avanzar efectivamente en la consolidación de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, en un contexto en que las corporaciones médicas y judiciales ponen en entredicho los logros de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.

Las mujeres reclamamos paridad en la representación política, y pensamos que el Frente Amplio hace poco honor a este compromiso si, además de no comprometerse con la misma, le pone condicionamientos a la ampliación y la mejora de la ley de cupos planteada en el Parlamento.

Las movilizaciones son una conquista de todos los feminismos, y por tanto deben tener una base social lo más amplia posible. La lucha contra la desigualdad de género implica su reconocimiento como una desigualdad estructural de la sociedad, que atraviesa todos los estratos sociales.

En relación a la discusión sobre la Rendición de Cuentas, Casa Grande declara que:

La discusión del presupuesto nacional debe incorporar el debate sobre la política tributaria, especialmente en un contexto en el que el bajo crecimiento pone en cuestión los recursos necesarios para continuar avanzando con nuestro programa de gobierno.

La discusión del presupuesto nacional es una discusión política y no solo económica, y que su debate debe ser lo más amplio posible.

Es claro que el Frente Amplio priorizó la inversión pública en cuidados, educación, salud, vivienda y violencia de género y esperamos que la Rendición de Cuentas lo refleje claramente.

Entre los economistas de izquierda se está discutiendo cómo gravar al capital, y el Uruguay y el Frente Amplio no pueden estar ausentes de este debate. Los  impuestos son no solamente una fuente de recaudación sino un instrumento de redistribución de renta y el Frente Amplio no puede dejar de dar esta discusión por el miedo a espantar.

En relación al Frente Amplio y su perspectiva estratégica, Casa Grande declara que:

El Frente Amplio es el crisol de preferencias y miradas políticas, pero somos una fuerza de izquierda, comprometida con la transformación del mundo, y debemos comprometernos con la construcción de una cultura contrahegemónica. Para ello debemos defender una perspectiva feminista, ecologista, anticapitalista y democrática de la izquierda.

La defensa de estos principios no puede ser abstracta sino que debe estar presente en las definiciones de la política exterior, de la política económica, de la política social, del proceso de toma de decisiones internas, y de la política de representación del FA en todos los lugares.

La perspectiva estratégica del FA no puede agotarse en cómo triunfar en el 2019 sino que tiene que ser de más largo aliento, incorporando la construcción de izquierda social, cultural, y política más allá del gobierno y con la participación de todos y todas quienes luchamos todos los días desafiando el poder y el status quo en la vida cotidiana.

Por esto, Casa Grande:

Se reafirma feminista, y coloca la lucha contra la desigualdad de género al nivel de una prioridad política principal.

Se reafirma ecologista, y cree que la lucha por el medio ambiente es una de las fuentes principales de resistencia al modo de producción capitalista.

Se reafirma anticapitalista, y cree que se deben reformar profundamente las relaciones sociales de producción de manera de que los recursos producidos socialmente no sean apropiados y monopolizados por los dueños del capital.

Se reafirma radicalmente democrática, entendiendo que la democracia es la participación política efectiva de todos y todas en las decisiones públicas, y que ni la tecno-burocracia estatal ni las burocracias políticas pueden ser nunca la fuente de donde emana el poder popular.