Frente Amplio

Análisis político de Constanza Moreira en San José

El viernes 9 de marzo, Constanza se reunió con las compañeras y compañeros de Casa Grande San José para intercambiar sobre diferentes temas. En conferencia de prensa, la Senadora se refirió a los temas que tiene por delante este año el gobierno y a los principales desafíos del Frente Amplio para este 2018.

“Este año tanto Casa Grande como el Frente Amplio acometió a la tarea que todos sus representantes políticos incentivaran el contacto cara a cara con los militantes de todo el país por varias razones. Por un lado,  previendo que se inicia la campaña electoral y que se elegirán candidatos y candidatas este mismo año; también estamos cerrando el programa del Frente Amplio y además es una manera de compensar el déficit de información que hay sobre las políticas y las medidas que se toman. En ese doble rol también vengo a contar cuáles son las prioridades para el año que comienza. Esto abarca: los proyectos para el agro, la reforma de la caja militar y los impuestos a las altas jubilaciones militares, y también el lanzamiento de un diálogo nacional de vivienda este año, a 50 años de la Ley de Vivienda.

Los temas de violencia de género siguen ocupando una gran centralidad, no sólo en políticas de seguridad pública sino como fenómeno nacional en todo el país. El tema nos vuelve a convocar como el año pasado (donde se dio curso a la ley de femicidio y de violencia basada en género) porque realmente la situación es muy preocupante. Uruguay está en el quinto lugar en América Latina en cuanto a asesinatos de mujeres. En un país pacífico de larga tradición democrática y bastante igualitario desde el punto de vista de la riqueza, ese dato sigue preocupando.

Este año también tendremos la Universidad de la Educación si es que contamos con los votos para eso (ya que necesitamos ⅔ de los votos) y también van a venir proyectos de parte de un grupo que está trabajando los temas de salud en el FA a propósito de la comisión investigadora de ASSE, pero también con lo que tiene que ver con la atención y los tiempos del sistema para los usuarios.

Otro tema ha sido el debate por la transparencia. Allí tenemos una ley para partidos políticos que tuvo media sanción en el senado y se votó por unanimidad. Ahora pasa a diputados y nos parece fundamental por un tema de transparencia y de oportunidad para todos los partidos políticos. Junto con una ley de medios que quedó reglamentada por la mitad, este tema de partidos, transparencia, igualdad de oportunidades tiene que ser central para tener reglas más justas.

Por ahí van los grandes temas para este año que estamos trabajando también desde Casa Grande. El grupo de San José es un grupo grande, encabezado por una mujer feminista, como muchos de nuestros grupos en el territorio y ante nuestras maravillosas marchas de ayer del 8 de marzo, los uruguayos tenemos que entender que la lucha por la igualdad de género es una de las grandes luchas por la desigualdad que estamos librando en uruguay y en el mundo. Es una disputa cultural e ideológica y Casa Grande, que se autoproclama feminista, tiene un rol importante que cumplir.”

Se ha reclamado por presupuesto que asegure una aplicación efectiva de la ley integral de violencia basada en género, ¿se puede asegurar que sea así?

“Sin duda entre las prioridades presupuestales de este año está la ley integral de violencia basada en género, la reforma de la justicia y sistemas de cuidado: van a ser tres prioridades para esta rendición de cuentas que es la última en la que se puede tener un aumento de gasto. La ley de violencia de género no sólo entraña demandas presupuestales sino que implica trabajar con la justicia, la fiscalía y la policía que ahora llevan adelante las investigaciones del caso. Es una ley prioritaria porque fue muy discutida, es muy importante y tienen que darse los recursos necesarios.”

En el terreno más político, ¿hay expectativas que haya candidaturas departamentales de mujeres?

“Casa Grande tomó la definición de pelear por una fórmula paritaria y por un gobierno paritario. En Uruguay viene con bastante retraso esta discusión. El FA tiene que dar el ejemplo de que tiene listas paritarias, que busca listas encabezadas por mujeres y que va a tener una fórmula con mujeres: solo precisa su voluntad política. Y la comprensión de que también desde el punto de vista del cálculo electoral, la mitad del electorado son mujeres y a las mujeres les gusta votar mujeres.”

En ese reclamo de fórmula paritaria, ¿cuán lejos se está a la interna del FA?

“Creo que el rol del presidente del FA en asegurar esto y luchar por esto es fundamental. Si Javier Miranda lo dice da una señal. Y también creo que los sectores políticos más grandes tienen que estar comprometidos con esta idea. Teniendo el apoyo del presidente del FA y de los sectores y la convicción de que sin una mujer se toma el riesgo de perder la elección (por referirme a un cálculo instrumental y no de principios), creo que vamos a andar bien.

América Latina ya tuvo tres presidentas mujeres y nosotros seguimos discutiendo si tienen que haber mujeres en la fórmula presidencial. El FA tiene que ser ejemplar, para que luego el movimiento sindical pueda tener mujeres. Tiene que ser el ejemplo para luego exigirles a sus aliados sociales que sean ejemplo.”

¿Qué opinión le merece el movimiento de los autoconvocados?

“El movimiento ha ido variando. Inicialmente me pareció una alternativa importante de rescate de los intereses afectados por la caída de la renta agraria, ya que Uruguay tiene problemas en este sentido que afecta principalmente a los productores más pequeños y está muy bien que haya una representación de sus intereses. Esta representación puede ser asumida o no por las gremiales y claramente los autoconvocados están generando una representación paralela. Me parece una alternativa interesante ya que ha puesto a conversar a todos los uruguayos sobre los temas del agro.

La proclama de Durazno no me gustó porque tenía mucho de ideológico y poco de demanda concreta del campo. Reducir el costo del Estado, reducir los programas sociales, o discutir la eficacia del MIDES, no son temas para un grupo que defiende los problemas de la rentabilidad agraria sino que son temas políticos. Si uno piensa que uno de los costos más grandes del Estado que existe hoy es el peso de la Caja Militar, y eso no lo contemplan, da para pensar que es un movimiento político.

Tampoco me gusta la expresión de “Un solo Uruguay”. Lo que menos se hace es ir por un solo Uruguay cuando se está exacerbando la contradicción campo/ciudad. Creo que detrás de los autoconvocados hay intereses políticos y estos se tendrán que canalizar políticamente a través de los partidos, los candidatos y las propuestas electorales para 2019. Luego, las propuestas concretas se canalizan a través de una mesa de negociación con el gobierno que ya tomó iniciativas: el fondo para la garantía de deuda del sector lechero, la reducción del precio del gasoil, lo de la tarifa eléctrica. Son medidas que atienden a intereses concretos que hay que tener en cuenta. No es un solo Uruguay, no es un solo campo, en un país chico como éste hay que hacer medidas sector a sector y también teniendo en cuenta el tamaño: no es lo mismo un pequeño productor que está tan ahorcado que se tiene que ir, que uno que ahora tiene rentabilidad negativa pero en 2011 con los precios de los commodities facturó y facturó.

También está la demanda de porqué a la gran inversión extranjera directa no se le cobran los impuestos que se le cobra al resto de la producción, o el tema de la tasa cambiaria, porque el dólar está a 29 y no a 40 y esto le puede servir a unos pero a otros los va a matar. Los intereses organizados son lo mejor que le puede pasar a la sociedad, porque eso hicimos nosotros toda la vida como izquierda. Pero hacer política contra el FA como si fuera la causa de todos los males, ya no sé. Vamos a ver en 2019 las propuestas de la oposición en relación al agro y evaluar propuesta contra propuesta para ir a un terreno más despejado de confrontación.”

Está planteado un proyecto de ley de vivienda popular presentado por Unidad Popular, ¿el FA lo vota?

"No lo he estudiado, pero el proyecto de UP tiene el atractivo de que UP no es parte del gobierno que tiene que financiar el proyecto. Es fácil decir que se va a comprometer un punto del PBI para vivienda popular. Un punto del producto son 5.000.000 de dólares. Uno puede ser todo lo irresponsable que quiera con los fondos públicos si no los tiene que manejar. Luego me parece que el proyecto olvida todo lo que se hizo con el cooperativismo de vivienda, los planes de regularización de asentamientos: es como si no se hubiera hecho nada en este país.

Dicho esto, Uruguay tiene precios de alquileres muy altos. Creo que el FA tiene un paquete de medidas interesantes, lo de las fincas abandonadas para no seguir construyendo ciudad sino aprovechar la ciudad que ya está construida y disponibilizarla para los sectores que más precisan. Tenemos mucho para hacer en las exoneraciones impositivas que el gobierno le da a las viviendas de interés social. Se exonera de todo y después la vivienda social sale 150 mil dólares, eso no es interés social, eso hay que corregirlo todo. Los alquileres son muy altos y hay un proyecto de Gerardo Núñez del PCU que estamos estudiando. Además, si al proyecto le falta la viabilidad económica es como una declaración de intención."